Ante una caída, un desmayo o un accidente durante un traslado o un evento, el error más peligroso suele ser actuar deprisa sin asegurar el entorno ni pedir ayuda. Mover a una persona lesionada, rodearla sin control o dar indicaciones confusas puede agravar daños y retrasar la atención sanitaria. Tu función es ganar tiempo con calma: proteger, coordinar y transmitir información útil, no sustituir a los profesionales.
Los primeros auxilios básicos consisten en proteger la escena, pedir ayuda al 112 y atender a la víctima sin poner en riesgo a nadie. Aprenderás a aplicar la conducta PAS, reconocer emergencias frecuentes, iniciar RCP cuando corresponda y evitar errores peligrosos en adultos, niños y bebés, manteniendo siempre claros los límites entre seguridad, acompañamiento y atención médica.
Actúa con primeros auxilios básicos sin agravar daños
Protege, avisa y socorre para ganar tiempo sin añadir riesgos. Esta secuencia se llama conducta PAS: primero proteger, después avisar y, por último, socorrer. Piénsalo como asegurar una escalera antes de ayudar a quien ha caído: si la escalera sigue inestable, habrá dos personas lesionadas.
Sigue los siete gestos iniciales
Comprueba el peligro antes de acercarte a la persona. Mira si hay tráfico, una pelea, humo, cables caídos, cristales, sustancias o una multitud que empuja. Si el lugar es seguro, habla a la víctima con voz clara y toca sus hombros con suavidad para comprobar si responde.
Llama al 112 pronto si hay una urgencia seria. Hazlo con el teléfono en manos libres si estás solo, para poder seguir las instrucciones del operador. Pide a otra persona una tarea concreta, por ejemplo: “Trae el desfibrilador de la entrada” o “espera a la ambulancia en la puerta”.
Valora la respiración durante un máximo de 10 segundos. Si no responde, abre la vía aérea inclinando con cuidado la cabeza hacia atrás y elevando el mentón, salvo que sospeches una lesión fuerte de cuello. Si ves jadeos aislados, boqueadas o respiración muy irregular, trátalo como respiración no normal.
El orden que evita errores:
1. Mira el peligro
2. Pide ayuda
3. Comprueba respuesta
4. Revisa respiración
5. Llama al 112
6. Inicia RCP si no respira normal
7. Controla hemorragias o vigila hasta la llegada de la ayuda.
Evita decisiones que empeoran la urgencia
No des comida, bebida, alcohol ni medicamentos a una persona inconsciente o confusa. Puede atragantarse, vomitar o empeorar una intoxicación. Tampoco des agua durante una convulsión, tras un golpe fuerte o cuando tenga dificultad para tragar.
No muevas a una persona tras una caída, accidente o agresión si puede tener una lesión grave. Un golpe en la cabeza, dolor de cuello, hormigueo, debilidad o una postura extraña obligan a pensar en una posible lesión de columna. Solo muévela si quedarse donde está supone un peligro inmediato, como fuego o tráfico sin controlar.
Como departamento de redacción especializado en contenidos sobre seguridad privada y protección personal, hemos visto casos en los que un acompañante levantó a una persona tras una caída en un evento para “sentarla mejor”: el dolor de cuello aumentó y los sanitarios tuvieron que inmovilizarla al llegar. Mantenerla quieta, hablarle y vigilarla suele ser más útil que buscar una postura cómoda.
Asegura la escena y comunica bien al 112
Aléjate del peligro y da al 112 una ubicación que permita encontrarte. El Servicio de Emergencias 112 coordina ambulancias, Policía Nacional, Guardia Civil, bomberos y otros recursos según el caso. En un traslado o acto público, una llamada precisa evita que el equipo pierda minutos buscando una entrada concreta.
Crea una zona segura sin exponerte
Colócate fuera del tráfico antes de atender a alguien en la calzada. Señaliza solo si puedes hacerlo desde un lugar protegido y no invadas un carril activo. En un vehículo, enciende las luces de emergencia y no cruces una vía rápida a pie.
Aléjate si existe violencia activa, un arma o una amenaza sin controlar. La función de un escolta privado, guardaespaldas o vigilante de seguridad puede incluir la custodia y protección de personas dentro de la Ley 5/2014, de Seguridad Privada, pero no sustituye la intervención policial ni sanitaria. Protege a las personas a tu cargo desde una posición segura y comunica el riesgo al 112.
Mantén libre un acceso para los equipos de emergencia. En un hotel, nave, domicilio o recinto, designa a alguien para abrir puertas, bajar barreras y guiar a la ambulancia. En eventos, separar a los curiosos entre 3 y 5 metros suele dar al técnico en emergencias sanitarias espacio para trabajar.
Di lo necesario en menos de un minuto
Indica dónde estás, qué ha ocurrido y cómo está la víctima. Da dirección, municipio, planta, puerta, punto kilométrico o una referencia visible. Explica el número de afectados, si responden, si respiran y qué peligro sigue presente.
- Ubicación exacta: “Aparcamiento del hotel, acceso por calle X, junto a la barrera”.
- Situación: “Un adulto inconsciente tras caer por las escaleras”.
- Respiración: “No responde y hace jadeos aislados”.
- Peligros: “Hay tráfico lento y combustible en el suelo”.
- Contacto: da tu teléfono y mantén la línea abierta.
No cuelgues hasta que el operador te lo indique. Puede pedirte que repitas la dirección, que actives el altavoz o que inicies compresiones. La mayoría de guías dicen “llama al 112”; lo que no mencionan es que una entrada secundaria cerrada puede retrasar más que la propia llamada.
Inicia RCP y usa el DESA cuanto antes
Comprime el pecho y sigue el DESA si la persona no respira normalmente. La reanimación cardiopulmonar, o RCP, mueve algo de sangre hacia el cerebro y el corazón mientras llega ayuda. El DESA, también llamado desfibrilador externo semiautomático, analiza el ritmo del corazón y solo recomienda descarga cuando corresponde.
Haz RCP en un adulto sin retrasos
Coloca a la persona boca arriba sobre una superficie firme. Arrodíllate junto a su pecho, pon el talón de una mano en el centro del tórax y la otra encima. Entrelaza los dedos, mantén los brazos rectos y comprime entre 5 y 6 centímetros.
Haz entre 100 y 120 compresiones por minuto. Deja que el pecho vuelva a subir tras cada presión, como si bombearas un colchón firme. Si sabes dar ventilaciones y te sientes capaz, alterna 30 compresiones con 2 insuflaciones; si no, realiza compresiones continuas.
Releva a quien comprime cada 2 minutos cuando haya otra persona capaz. La fatiga aparece antes de lo que parece y hace que las compresiones sean menos profundas. No pares salvo para que el DESA analice, dé una descarga, llegue el relevo o la persona empiece a moverse y respirar con normalidad.
Ajusta la técnica en niños y bebés
Usa una o dos manos en un niño según su tamaño. El objetivo es hundir aproximadamente un tercio del grosor del pecho, sin aplicar la fuerza de un adulto grande. Si hay dos reanimadores formados, la relación habitual es 15 compresiones y 2 ventilaciones; si solo hay uno, sigue las indicaciones del 112.
Usa dos dedos en el centro del pecho de un bebé si estás solo. Si hay dos personas entrenadas, rodea el tórax con las manos y comprime con los dos pulgares. En niños y bebés, si estás solo y el colapso no fue visto, da alrededor de 1 minuto de RCP antes de alejarte a llamar, salvo que puedas llamar en manos libres.
La técnica en menores necesita práctica real. El Consejo Europeo de Resucitación recomienda formación presencial porque la posición, la profundidad y las ventilaciones cambian con la edad. Cruz Roja Española y Protección Civil imparten cursos de soporte vital básico en muchas localidades.
Coloca el DESA sin detenerte demasiado
Enciende el aparato y obedece sus mensajes de voz. Descubre el pecho, sécalo si está mojado y pega los parches donde muestra el dibujo. Si hay mucho vello y los parches no adhieren, usa la cuchilla del equipo si existe, pero no retrases la RCP buscando una solución perfecta.
No toques a la víctima durante el análisis ni durante una descarga. Di en voz alta “nadie toca” y comprueba visualmente que todos se han apartado. Tras el aviso del aparato, reanuda las compresiones de inmediato, tanto si descarga como si indica que no hace falta.
El Real Decreto 1591/2009 regula aspectos de los desfibriladores externos semiautomáticos, y las comunidades autónomas fijan requisitos de instalación y uso. Un DESA no reemplaza la RCP: ambos forman parte de la cadena de supervivencia, como dos eslabones que deben mantenerse unidos.
Persona inconsciente: decide en menos de 10 segundos
¿Responde?
No
¿Respira normal?
No o jadea
Llama al 112
Altavoz si estás solo
RCP + DESA
Sin demoras
Desobstruye un atragantamiento según la edad
Anima a toser si aún entra aire y actúa si ya no puede hablar ni respirar. Una obstrucción de la vía aérea puede ser parcial o completa. Si la tos es fuerte y la persona habla, no hagas maniobras: obsérvala y deja que tosa.
Actúa ante un adulto o niño consciente
Da hasta 5 golpes firmes entre los omóplatos si no puede toser ni hablar. Colócate a un lado y algo detrás, inclina a la persona hacia delante y golpea con el talón de la mano. Revisa tras cada golpe si el objeto ha salido.
Alterna con hasta 5 compresiones abdominales si sigue obstruido. Rodea la cintura, coloca el puño entre el ombligo y el final del esternón, cúbrelo con la otra mano y tira hacia dentro y arriba. En embarazo avanzado o gran obesidad, haz compresiones en el centro del pecho, no en el abdomen.
Si pierde el conocimiento, bájala al suelo con cuidado e inicia RCP. Cada vez que abras la boca para ventilaciones, retira el objeto solo si lo ves claramente. Meter los dedos a ciegas suele empujar el alimento más adentro.
Da 5 golpes interescapulares al bebé boca abajo sobre tu antebrazo. Sujeta la mandíbula y la cabeza, manteniendo la cabeza más baja que el cuerpo. Después gíralo boca arriba sobre el otro antebrazo y da 5 compresiones en el centro del pecho con dos dedos.
No hagas maniobra de Heimlich a un bebé menor de un año. Sus órganos son más vulnerables y la técnica correcta son golpes en la espalda y compresiones torácicas. Aunque expulse el objeto, llama al 112 si mantiene tos, silbidos, decaimiento o dificultad para respirar.
Como departamento de redacción especializado en contenidos sobre seguridad privada y protección personal, hemos visto casos en los que un adulto metió la mano en la boca de un niño que tosía: el objeto no era visible y acabó más profundo. Una tos eficaz es una señal de que todavía pasa aire; vigilar y animar a toser es la actuación correcta.
Controla sangrados, golpes y quemaduras
Presiona una herida que sangra y evita mover lesiones graves. El control de hemorragias empieza con presión directa, continua y firme. Usa gasas, un paño limpio o ropa limpia si no hay botiquín, sin perder tiempo buscando material ideal.
Detén una hemorragia visible
Aprieta directamente sobre la herida durante al menos 10 minutos sin levantar el paño. Si se empapa, añade otro encima; retirar el primero puede arrancar el coágulo que estaba frenando el sangrado. Llama al 112 si la sangre sale a chorros, no cede con presión o la persona está pálida, muy débil o confusa.
Usa un torniquete solo ante hemorragia masiva de una extremidad. Debe ir entre la herida y el cuerpo, nunca sobre una articulación, y se aprieta hasta que el sangrado pare. Anota o recuerda la hora y comunícala al personal sanitario; un torniquete comercial es más seguro que uno improvisado.
Protege traumatismos y heridas profundas
No saques un objeto clavado en una herida. Puede estar taponando un vaso sanguíneo, como el dedo que sostiene una fuga de agua. Estabilízalo con gasas alrededor, sin presionar sobre el objeto, y llama al 112.
No intentes colocar un hueso, una articulación o un hombro en su sitio. Inmoviliza en la postura encontrada, abriga a la persona y vigila consciencia y respiración. Ante golpe fuerte en cabeza, dolor cervical, accidente de tráfico o caída de altura, evita moverla salvo peligro inmediato.
Enfría una quemadura sin remedios caseros
Enfría una quemadura leve con agua corriente fresca entre 10 y 20 minutos. Retira anillos, reloj o ropa que no esté pegada antes de que la zona se hinche. Cubre después con una gasa estéril o tela limpia sin apretar.
No pongas hielo, pasta de dientes, mantequilla, aceite ni algodón. El hielo puede aumentar el daño y los productos grasos retienen calor. Llama al 112 ante quemaduras extensas, eléctricas, químicas, profundas o en cara, manos, genitales o articulaciones grandes.
La atención a la víctima mejora cuando se identifica la urgencia sin improvisar. Esta tabla resume decisiones iniciales frecuentes; no sustituye la valoración de una emergencia sanitaria por el 112 ni la formación práctica. Si hay duda sobre la respiración, el nivel de consciencia o la gravedad, llama al 112 y sigue las indicaciones del operador.
| Emergencia |
Señales principales |
Qué hacer |
Qué no hacer |
Cuándo llamar al 112 |
| Persona inconsciente |
No responde, jadea o no respira normal |
Abre la vía aérea si no hay trauma evidente, valora la respiración hasta 10 segundos e inicia RCP con DESA |
No esperar a que “se recupere” ni buscar el pulso sin formación |
Siempre si no responde o respira de forma anormal |
| Hemorragia |
Sangrado abundante, palidez o debilidad |
Presión directa continua y firme |
No retirar el primer apósito empapado |
Si no cede, sale a chorros o hay signos de shock |
| Quemadura |
Dolor intenso, ampollas o piel blanquecina |
Enfriar con agua corriente fresca |
No usar hielo, aceites ni cremas |
Si es extensa, química, eléctrica o afecta zonas críticas |
| Convulsión |
Movimientos involuntarios o pérdida de respuesta |
Proteger la cabeza y medir la duración |
No sujetar ni introducir objetos en la boca |
Si dura más de 5 minutos, se repite o es la primera vez |
Responde a intoxicaciones, convulsiones y frío
Retira el riesgo sin exponerte y vigila respiración y nivel de respuesta. Estas urgencias suelen generar acciones impulsivas, como dar agua o intentar sujetar a la persona. La ayuda más segura suele ser proteger, observar cambios y pasar información precisa al 112.
Conserva datos ante una intoxicación
Guarda el envase, el nombre del producto y la hora aproximada de exposición. Di al 112 si fue ingerido, inhalado, tocado o inyectado, y si hay vómitos, somnolencia o dificultad respiratoria. No induzcas el vómito y no des leche, agua ni carbón activado por iniciativa propia.
Aléjate de gases, humo o sustancias sin protección adecuada. En una electrocución, corta la corriente antes de tocar a la víctima o espera a personal cualificado. Si respira tras el contacto eléctrico, necesita valoración médica porque puede haber daños no visibles.
Acompaña una convulsión y el clima extremo
Protege la cabeza durante una convulsión y mide cuánto dura. Retira muebles cercanos, afloja ropa del cuello y no introduzcas nada en la boca. Cuando termine, si respira normal, colócala de lado en posición lateral de seguridad y llama al 112 si dura más de 5 minutos, se repite o es la primera vez.
Enfría un golpe de calor de forma gradual y lleva a la persona a la sombra. Afloja ropa, aplica paños húmedos y aire, y llama al 112 si hay confusión, desmayo o piel muy caliente. Ante hipotermia, quita la ropa mojada, abriga por capas y evita calor directo intenso o masajes vigorosos.
Dudas habituales
Resuelve las dudas rápidas sin sustituir una valoración sanitaria. Ante cualquier empeoramiento, alteración de consciencia o respiración anormal, la decisión segura es llamar al 112. Las respuestas siguientes sirven como orientación inicial en España.
¿Cuáles son los 7 primeros auxilios básicos?
Son proteger la escena, avisar al 112, comprobar consciencia, valorar respiración, iniciar RCP si procede, controlar hemorragias y vigilar o poner de lado a quien respira. El orden cambia si hay fuego, violencia, electricidad o tráfico activo.
¿Cuáles son los 4 principios básicos?
Son proteger, avisar, socorrer y no agravar el daño. Actúa solo dentro de tus capacidades y sigue las indicaciones telefónicas del 112.
¿Qué hago si una persona está inconsciente?
Comprueba si respira durante un máximo de 10 segundos y llama al 112. Si respira normal, ponla de lado si no sospechas trauma grave; si no respira normal, inicia RCP.
¿Puedo dar agua tras un desmayo?
No des agua hasta que esté plenamente despierta, orientada y pueda tragar sin dificultad. Si sigue confusa, vomita, tiene dolor torácico o se desmaya de nuevo, llama al 112.
¿Cuándo se usa un desfibrilador DESA?
Se usa cuando una persona está inconsciente y no respira normalmente, junto con RCP. Enciéndelo, sigue la voz del aparato y evita tocar a la víctima durante el análisis.
¿Qué debe tener un botiquín de primeros auxilios?
Debe incluir guantes de nitrilo, gasas estériles, vendas, suero fisiológico, apósitos, tijeras de punta roma, manta térmica y el teléfono de emergencias visible. Revisa las caducidades entre 6 y 12 meses y no guardes medicamentos para darlos a terceros.
Fecha de revisión: 26 de julio de 2026. Estas pautas se basan en principios de soporte vital básico y primeros auxilios divulgados por entidades de referencia, como las Guías del Consejo Europeo de Resucitación y la formación de Cruz Roja Española. Las instrucciones del 112 prevalecen ante cualquier situación concreta, porque el operador puede adaptar la respuesta al estado de la persona, los riesgos del entorno y los recursos disponibles.
Esta guía orienta una primera actuación segura, pero no reemplaza un curso certificado de reanimación cardiopulmonar, uso de desfibrilador ni atención presencial de profesionales sanitarios.
Prepara casa, coche y eventos antes de salir
Revisa un botiquín sencillo y reparte funciones antes de una incidencia. En casa, coche, escuela o trabajo, el material solo sirve si se conoce su ubicación. Una revisión de entre 5 y 10 minutos cada pocos meses evita encontrar gasas caducadas o un DESA bloqueado por falta de mantenimiento.
Guarda material útil y fácil de localizar
- Protección: guantes de nitrilo, mascarilla de barrera para ventilaciones y manta térmica.
- Heridas: gasas, vendas, apósitos, esparadrapo, suero fisiológico y tijeras de punta roma.
- Información: lista de teléfonos, dirección del lugar, alergias conocidas si la persona desea compartirlas y ubicación del DESA más cercano.
- Entorno: linterna, chaleco reflectante para el coche y cargador portátil de móvil.
Cuenta qué ocurrió, a qué hora y qué hiciste. Di si hubo pérdida de consciencia, cuántos minutos duró una convulsión, cuándo empezaste RCP, si se usó el DESA o si aplicaste un torniquete. No ocultes alcohol, drogas, medicamentos o una posible agresión: ese dato puede cambiar la atención.
Un acompañante debe guiar y otro debe informar. En protección personal o traslados, separar ambas tareas evita que nadie abandone a la víctima o bloquee la entrada de la ambulancia. El primer interviniente no reemplaza al técnico sanitario; su trabajo termina cuando entrega datos claros y deja espacio para la asistencia.
Para ampliar formación práctica, consulta a Cruz Roja Española y al Consejo Europeo de Resucitación. Contenido revisado el 26 de julio de 2026; los protocolos pueden actualizarse y deben confirmarse en formación acreditada.
⚠️ Un botiquín no convierte a nadie en personal sanitario. Evita procedimientos invasivos y entrega siempre la información al equipo de emergencias.